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PAÍSES MEGADIVERSOS, BIOTECNOLOGÍA AGRÍCOLA Y PRODUCTIVIDAD

Por: Natalia Ceballos Ríos

PAÍSES MEGADIVERSOS, BIOTECNOLOGÍA AGRÍCOLA Y PRODUCTIVIDAD
El Perú es un país mega-diverso, está entre los 5 países de mayor diversidad de la Tierra, por su variedad de ecosistemas, organismos vivos, de recursos genéticos nativos. Posee una muy alta diversidad ecológica de climas, de pisos ecológicos y zonas de producción, y de ecosistemas productivos. En superficie de bosques tropicales es el segundo país en América Latina (después de Brasil) y el cuarto a nivel mundial, y posee el 13% de los bosques amazónicos.
Es un país privilegiado en biomas únicos, de los que posee una gran parte y que le otorgan ventajas comparativas a nivel mundial. Por esta alta diversidad biológica el Perú es considerado uno de los países de máxima megadiversidad a nivel mundial, junto con Brasil, China, Colombia, Costa Rica, Ecuador, India, Indonesia, Kenya, México, Perú, Sudáfrica y Venezuela. Además es uno de los centros más importantes de recursos genéticos, conocidos como “Centros de Vavilov”, a nivel mundial, por el alto número de especies domesticadas originarias de esta parte del mundo.
La característica de país mega-diverso, es una oportunidad para enrumbar un verdadero desarrollo sostenible y genera una gran responsabilidad para con toda la humanidad, pues formamos parte de más del 70% de toda la biodiversidad del planeta. Debemos mantener esta biodiversidad: protegerla, aprovecharla y preservarla.
Estamos convencidos de que la biotecnología, la producción limpia sustentada en la protección del medio ambiente sin perder de vista la productividad, utilizando y protegiendo nuestros recursos genéticos, nuestra riqueza nativa, dará lugar al desarrollo sustentable que requiere nuestro país. La biotecnología basada en lo nacional es el negocio del Perú, de sus científicos y de las comunidades que conservan conocimientos y variedades.
La biotecnología ha sido empleada con éxito, e incluso en países considerados mega-diversos como es el caso de Brasil, México y Colombia. Protejamos nuestra loable situación de país mega-diverso, pero también aprovechémoslo sostenidamente, protejamos nuestro medio ambiente, no perdiendo de vista el progreso de nuestro país. Por ello, el presente trabajo analiza la adopción de cultivos transgénicos a nivel mundial y especialmente de casos cercanos a nosotros y la experiencia que se tiene de cada uno de ellos.
El Estado peruano ha sido muy cauteloso con la irrupción de la biotecnología, sin embargo, también tiene el deber de buscar alternativas que impliquen su desarrollo
sostenible.
I.- INTRODUCCIÓN A LA BIOTECNOLOGÍA
1) Concepto de Biotecnología
La Biotecnología es definida por el Convenio sobre Diversidad Biológica (CDB), como «toda aplicación tecnológica que utilice sistemas biológicos y organismos vivos o sus derivados para la creación o modificación de productos o procesos para usos específicos». Esta definición incluye las aplicaciones médicas e industriales, así como muchos de los instrumentos y técnicas habituales en la agricultura y la producción de
alimentos.
La FAO divide el concepto de biotecnología, definiéndola en sentido amplio y sentido estricto. En sentido amplio, la noción de biotecnología abarca muchos de los
instrumentos y técnicas que se usan normalmente en la agricultura y la producción de alimentos. Interpretada en un sentido más estricto, que considera las nuevas técnicas de ADN, la biología molecular y las aplicaciones tecnológicas reproductivas, la definición comprende una gama de tecnologías diferentes, como la manipulación y transferencia de genes, tipificación del ADN y clonación de plantas y animales.
La biotecnología, en otras palabras, consiste en la utilización de organismos vivos, de sistemas y procesos biológicos, para crear nuevos productos con aplicación industrial.
Con esta misma tecnología básica, desde antiguo la humanidad ya había creado el pan, el yogurt y la chicha.
Los llamados transgénicos u organismos genéticamente modificados, han generado récord de aceptación por parte de agricultores, por el fantástico nivel de productividad, suscitando diversas posiciones y políticas de Estado, como es el caso del Mercosur, quien actualmente detenta una política legislativa y económica más homogénea.
2) Biotecnología Agrícola
La biotecnología agrícola se refiere a la aplicación de las técnicas de la ingeniería genética al mejoramiento de los cultivos, con el objetivo de generar beneficios para el productor agropecuario, el consumidor, la industria, la salud animal y humana, y el
medioambiente.
Entre sus aplicaciones se encuentran la obtención de plantas tolerantes a herbicidas, resistentes a insectos y enfermedades, así como plantas que pueden sobrevivir mejor en suelos salinos, a bajas temperaturas o en ambientes con lluvias escasas. También se incluye la obtención de alimentos más nutritivos o más saludables, frutos que resistan mejor al transporte y almacenamiento, así como plantas productoras de moléculas de uso farmacológico, biopolímeros o destinadas a la producción de lubricantes o biocombustibles.
Las nuevas variedades vegetales obtenidas por ingeniería genética son los llamados cultivos transgénicos u organismos genéticamente modificados. El uso de estas
nuevas tecnologías permite aumentar la competitividad de países agroexportadoras, incrementando los rendimientos, disminuyendo los costos y aumentando la seguridad de la cosecha.
3) La Biotecnología y el Desarrollo Sostenible
El principio de “desarrollo sostenible” está definido en los Principios 3, 4, 8, 20 y 21 de la Declaración de Río. Se define en el Principio 8, afirmándose que “para alcanzar el desarrollo sostenible y una mejor calidad de vida para todas las personas, los estados deberían reducir o eliminar las modalidades de producción y consumo insostenible, así como fomentar políticas demográficas apropiadas”.
Asimismo, lo encontramos en Perú, en los artículos 67º, 68º y 69º de la Constitución Política de 1993.
La biotecnología y el desarrollo sostenible están estrechamente vinculados, por cuanto, el desarrollo sostenible no podría llevarse a cabo sin el aporte de la
biotecnología. Tan es así que, importantes organizaciones mundiales destacan el aporte de la biotecnología en la productividad y el desarrollo sostenible.
Al respecto, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirman que: “La
biotecnología proporciona herramientas potentes para el desarrollo sostenible de la producción agrícola y alimenticia. La biotecnología puede ser de gran ayuda para
satisfacer las necesidades de una población en expansión y cada vez más urbanizada del nuevo milenio.”
Un estudio del National Center for Food and Agricultural Policy (Centro Nacional de Política Alimentaria y Agrícola) muestra que seis cosechas biotecnológicas cultivadas en Estados Unidos (soja, maíz, algodón, papaya, calabaza y canola) producen alrededor de 2.000 millones de kilogramos más de alimentos y fibras en igual número de hectáreas sembradas con cultivos convencionales, mejoran el ingreso de las explotaciones agrícolas en 1.500 millones de dólares y reducen el uso de plaguicidas en 46 millones de libras.
4) Beneficios de la Biotecnología
La biotecnología mejora la productividad, lo que provoca un descenso de los costos de producción. La propia Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) resalta la contribución de la Ingeniería Genética o Biotecnología en el aumento de la producción y de la productividad. Existen evidencias además, de que los progresos en los sectores de la biotecnología podría fomentar el crecimiento económico en los países en vías de desarrollo. Es más, reconoce que la ingeniería genética puede contribuir a elevar la producción y productividad en la agricultura, silvicultura y pesca. Puede dar lugar a mayores rendimientos en tierras marginales de países donde actualmente no se pueden cultivar alimentos suficientes para alimentar a sus poblaciones. Existen ya ejemplos de la ayuda que la ingeniería genética presta para reducir la transmisión de enfermedades humanas y de los animales gracias a nuevas vacunas. Se ha aplicado la ingeniería genética al arroz para que contenga provitamina A y hierro, lo que mejora la salud de muchas comunidades de bajos ingresos. Proporcionan también nuevos métodos de investigación que pueden contribuir a la conservación y caracterización de la biodiversidad. Las nuevas técnicas permitirán a los científicos reconocer y centrar los esfuerzos en lugares de caracteres cuantitativos para incrementar así la eficiencia del mejoramiento genético en relación con algunos problemas agronómicos tradicionalmente inabordables, como la resistencia a la sequía o mejores sistemas radiculares.
Entre los organismos que han manifestado su respaldo a la biotecnología o a la ingeniería genética agrícola se encuentran, la Agencia de Protección Ambiental de los
EE.UU.(EPA); la Dirección de Alimentos y Medicinas de los EE.UU.(FDA); el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA); la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO); la Organización Mundial de la Salud (OMS); la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OECD), entre otras renombradas organizaciones.
Las cosechas provenientes de la biotecnología aumentan la calidad y la cantidad nutricional de suministros de alimentos, tienen la promesa de mejorar la salud pública y reducir la mortalidad a nivel mundial. Los cultivos transgénicos, OGM o biotecnológicos, más que los cultivos convencionales, protegen el hábitat y la
diversidad biológica, aumentan la productividad, reducen la cantidad de la tierra y del agua necesaria para el cultivo, reducen el daño al medio ambiente por el menor uso de abonos y pesticidas; y la erosión de la tierra. 
En palabras de la Comisión Nacional del Ambiente (CONAM), al Perú, la biotecnología moderna le ofrece la posibilidad de aumentar la competitividad de las
exportaciones, desarrollar su seguridad alimentaria, reducir costos de producción de los alimentos y mejorar su calidad, resolver problemas de salud humana, formar una base industrial nueva y moderna, conservar, valorar y utilizar la biodiversidad, y preservar y mejorar la calidad de vida y del ambiente… En el Perú está considerado de necesidad y prioridad nacional el desarrollo de la biotecnología moderna y sus aplicaciones como factores fundamentales para la competitividad, el desarrollo económico y el bienestar del país.
5) Adopción de Cultivos Transgénicos en el mundo
En el año 1996, la superficie sembrada con granos biotecnológicos era de 1,7 millones de hectáreas, pasándose en 1999 a 39 millones de hectáreas.
En el 2007, este récord se sobrepasó ampliamente, se cultivaron 114,3 millones de hectáreas. De este monto, USA produjo el 50,6%; Argentina el 16,8; Brasil el 13,1%; Canadá el 6,1%, India el 5,4%; China el 3,3%; Paraguay el 2,3%; Sudáfrica el 1,6% y otros el 0,8%. Entre esos otros países que cultivaron organismos genéticamente modificados se encuentran Uruguay, Filipinas, Australia, España, México, Colombia, Chile, Francia, Honduras, República Checa, Portugal, Alemania, Eslovaquia, Rumania, Polonia. Nótese que Brasil, México y Colombia son países considerados megadiversos, como es el caso de Perú, y están utilizando biotecnología en sus cultivos.
De acuerdo a las estadísticas de Clive James de ISAAA, durante 2011 se sembraron 12 millones de hectáreas más que en 2010, lo que representa una tasa de crecimiento anual de un 8 %. “Estas tasas de adopción sin precedentes son el testimonio del abrumador nivel de confianza y seguridad que tienen millones de agricultores de todo el mundo en los cultivos transgénicos”. “Desde el inicio de su comercialización en 1996, agricultores de 29 países de todo el mundo han tomado más de 100 millones de decisiones de cultivar y volver a cultivar más de 1.250 millones de hectáreas con transgénicos, un área un 25 % más grande que la de Estados Unidos o China”.
Durante 2011 se cultivaron 160 millones de hectáreas (en comparación con las 148 millones de 2010), de la mano de 16,7 millones de agricultores y en 29 países, entre los que se encuentran 19 países en vías de desarrollo y 10 países industrializados. Tal adopción representa un incremento de 94 veces del área sembrada desde 1996, lo que convierte a los cultivos GM en la tecnología aplicada a la agricultura de más rápida adopción de la historia reciente.
III.- LA BIOTECNOLOGÍA Y EL PRINCIPIO DE PRECAUCIÓN
1) Del llamado “Principio de Precaución”
El Principio de Precaución signado en la Cumbre de la Tierra (ECO 92), o principio 15 de la Agenda 21 expresa que, “Con el fin de proteger el medio ambiente, los Estados deberán aplicar ampliamente el criterio de precaución, conforme a sus capacidades. Cuando haya peligro de daño grave o irreversible, la falta de certeza científica absoluta no deberá utilizarse como razón para postergar la adopción de medidas eficaces, en función de los costos, para impedir la degradación del medio ambiente.” El Principio de Precaución se erige como uno de los principales estandartes de la protección del Medio Ambiente. En los últimos tiempos, las decisiones que se han tomado en materia de medio ambiente han sido principalmente fundadas en este principio, tanto por los gobiernos como por las Organizaciones Ambientalistas.
2) El Principio de Precaución y el Desarrollo Sostenible
Si bien este principio es un buen parámetro de basamento para proteger el medio ambiente, en el caso de la Biotecnología, adquiere matices particulares, y es
conveniente que sea utilizado examinando y tomando en cuenta todas las situaciones y evaluando las consecuencias de prohibir o restringir ciertas actividades que son vitales para algunos países, cuyos beneficios podrían perderse si el principio fuese aplicado "a ultranza". De esta forma, a cada país le corresponde emplear la
precaución de acuerdo a sus capacidades y en consonancia, además, con el Principio 7 de la Declaración de Río, por la cual, como los Estados han contribuido en distinta medida a la degradación del medio ambiente mundial, tienen responsabilidades comunes pero diferenciadas.
Es necesario tener en cuenta que en el Derecho Internacional existen dos conceptos del principio de precaución: una restrictiva y otra extensiva. Por la primera, los Estados deberán aplicar este principio, en la medida en que su grado de desarrollo lo permita; es decir que evaluarán la relación de proporcionalidad entre costo-beneficio al momento de tomar alguna medida precautoria. Según la concepción extensiva, por el contrario, los Estados están obligados a asumir obligaciones que impidan eventuales efectos nocivos de una actividad o proyecto; es decir que dicha actividad está prohibida hasta tanto no se pruebe su inocuidad, postura que invierte la carga de la prueba. De allí que no sea conveniente aplicar del mismo modo el principio de precaución en países altamente desarrollados que en países en vías de desarrollo.
Es indudable que en el caso de países subdesarrollados como en el caso del Perú, tendría que aplicarse el concepto restrictivo del Principio de Precaución, es decir,
debería aplicarse este principio, en la medida en que su grado de desarrollo lo permita. En el caso de los países en desarrollo, su aplicación debe hacerse cuidadosamente, evaluando de qué modo este principio puede afectar el desarrollo sostenible, porque de aplicarse en forma extensiva, se produciría una discriminación hacia el mundo en desarrollo. Los países desarrollados, en cambio, tienen una cuota mayor de responsabilidad en la protección y resguardo del medio ambiente y su aplicación de la precaución tendría que ser acorde a ello.
3) Riesgos de emplear el Principio de Precaución
Es importante definir hasta dónde debe llevar la precaución en el caso de la biotecnología agrícola. En efecto, Indur M. Goklany, afirma que la prohibición de
organismos transgénicos a través de la utilización del Principio de Precaución, se basa en una aplicación selectiva de éste principio y en un conjunto limitado de
consecuencias de tal norma. La justificación para una prohibición de cultivos OGM toma en consideración la salud pública potencial y los beneficios del medio ambiente, ignorando la salud pública probable y los beneficios del medio ambiente que se renunciarían necesariamente con la prohibición de OGM.
El Principio Precautorio, correctamente aplicado, tendría que promover el respeto del medio ambiente, pero sin perder de vista el desarrollo económico del país en el que se aplique. La Biotecnología, dada la mayor productividad que acarrea, es -para muchos países en desarrollo- una oportunidad de desarrollarse, de progresar económicamente y de solucionar muchos de sus graves problemas sociales. En este sentido aseguró Klaus Toepfer, director ejecutivo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), que: "en el ámbito de la industria biotecnológica se asegura que los cultivos mejorados genéticamente (OGM o transgénicos) son la clave para aumentar considerablemente las cosechas sin perjuicio para el medio ambiente".
No sin dejar de rec onocer que la cuestión es opinable, considero que la aplicación del principio de precaución a la biotecnología ignorando sus beneficios, es “imprudente antes que precautelatoria”.
Coincidimos con lo expresado por el “Comité Asesor de Nuevos Alimentos y Procesos del Reino Unido de Gran Bretaña” (Advisory Committee on Novel Foods and
Proceses) cuando expresa que las protestas que aparecen en el informe de Greenpeace titulado “Demasiado Bien y Demasiado Mal”, en el caso de cultivos OGM,
son aplicables a Europa o a Estados Unidos. Pero cuando se trata de países en desarrollo, esos principios deben ser considerados a la luz de la realidad imperante, de modo que las políticas y normas de los países desarrollados no siempre serán convenientes (y a veces, ni siquiera posibles). Los costos probables derivados de
riesgos ambientales por cultivos OGM en países en desarrollo, aún en ausencia de controles, no se aproximan a las probables ventajas de cultivos OGM, concentradas en producción local y mano de obra intensiva de alimentos básicos.
Estamos convencidos que el principio de precaución, apropiadamente aplicado en la biotecnología, se basaría en una consideración más amplia de la salud pública y las consecuencias económicas que se generarían en el país por dicha prohibición. El cuidado razonable debería ejercitarse durante la prueba y comercialización de estas cosechas, es decir, durante su desenvolvimiento, no prohibiéndolo. Bajo esta perspectiva, el Principio Precautorio debería ser utilizado en transgénicos que se
encuentran en desarrollo, que no han sido suficientemente estudiados.
4) El Principio de Precaución y la Ley Peruana de Prevención de Riesgos derivados del Uso de la Biotecnología
La Ley 27104 de 1999, Ley de Prevención de Riesgos derivados del Uso de la Biotecnología, en Perú, a pesar de no tener un título muy feliz, es una excelente ley
que recoge los lineamientos medioambientales y de biotecnología que a la fecha se han dado a nivel internacional.
En efecto, el artículo 10º de la citada ley, contiene una definición del principio de precaución, recogiendo los lineamientos del Convenio de Diversidad Biológica, los
acuerdos de la Organización Mundial de Comercio (OMC) (“Acuerdos sobre Obstáculos Técnicos al Comercio” y “Acuerdo sobre Medidas Sanitarias y Fitosanitarias”.
“Artículo 10.- Principio Precautorio
El Estado, a través de sus organismos competentes evaluará los impactos negativos a la salud humana, al ambiente y a la diversidad biológica, que ocasione la liberación intencionada de un determinado OVM y, de existir amenazas, será desautorizada su liberación y uso, siempre que dicha medida sea técnicamente justificable y no constituya obstáculo técnico o restricción encubierta al comercio”
IV. LEGISLACIÓN Y JURISPRUDENCIA DE LA BIOTECNOLOGÍA AGRÍCOLA EN EL MERCOSUR
Analizaremos el desarrollo económico del Mercosur comprendido entre los años 1996 al 2007.
El Mercosur, Mercado Común del Sur, conformado por Brasil, Paraguay, Uruguay y Argentina, a pesar de lo que ordenaba sus leyes de creación, tenía legislaciones
disímiles entre sí respecto al tratamiento de la biotecnología. El primero en adherirse a la biotecnología y lanzar el permiso en el ambiente de la soja transgénica fue
Argentina en 1996, seguido por Uruguay en el año 200, Brasil en el 2003 y finalmente Paraguay en el 2006.
1) Brasil
A pesar de que Brasil tiene hoy el 13,4% del comercio internacional de granos biotecnológicos, tuvo marchas y contramarchas que narraremos a continuación.
El 05 de enero de 1995, mediante Ley 8.974, el gobierno de Brasil crea la CTNBio, Comissao Técnica Nacional de Biossegurança, la cual se ocupa de la aprobación, uso, cultivo o comercialización de organismos genéticamente modificados. El 13 de noviembre de 1996, mediante Instrucción Normativa N° 003, la Comissao
Técnica Nacional de Biossegurança autorizó la liberación de OGM en el medio ambiente. La misma comisión expidió la Normativa N° 18, el 30 de diciembre de 1998,
por la cual autoriza la liberación de soja transgénica Roundup Ready en el medio ambiente.
Esta decisión política del gobierno brasilero de liberar OGM en el ambiente, generó una movilización de la opinión pública, encabezada por organismos de protección del consumidor y de organizaciones no gubernamentales.
En el 2006, Brasil lanza su Plan estratégico para el fomento de la biotecnología en el cual incluye a los biocombustibles.
En 2007 expide la Estrategia de Biocombustibles para América latina y el Caribe, una iniciativa entre Estados Unidos y Brasil, que incluiría a otros países de la región.
En el 2008, El Consejo Nacional de Bioseguridad aprobó la recomendación de la Comisión Técnica Nacional de Bioseguridad y liberó el uso comercial de maíz
genéticamente modificado de las empresas Monsanto y Bayer.
Siguiendo esta carrera vertiginosa, para 2011 Brasil ocupa el segundo lugar detrás de EE. UU., con 30,3 millones de hectáreas. Por tercer año consecutivo, tuvo el mayor crecimiento del mundo con 4,9 millones de hectáreas, que representan un incremento anual de un 20 %.
James, ha denominado a Brasil, como el “motor” que alimenta al crecimiento global”. “Brasil cuenta con un sistema regulatorio rápido y ha creado tres corrientes de
tecnología para respaldar el crecimiento”, dijo James. “El modelo incluye: cultivos transgénicos exclusivos del sector privado adoptados en más de 30 millones de
hectáreas, asociaciones entre el sector público y el privado que ya han proporcionado un producto aprobado, y la capacidad para desarrollar un cultivo transgénico propio: un poroto resistente a los virus. Conjuntamente, estas tres corrientes le brindan a Brasil una serie diversificada de proyectos para el desarrollo de nuevos productos transgénicos. Este enfoque es muy eficaz para Brasil y una lección clave para otros países del mundo”, dijo James.
2) Paraguay
Por su parte, Paraguay, en 1997, mediante Decreto 18481/97, creó la Comisión de Bioseguridad, entidad dependiente del Ministerio de Agricultura y Ganadería e
integrada por instituciones estatales y organizaciones no gubernamentales. Por medio de la Resolución 397/2000 expedida por el Ministerio de Agricultura y
Ganadería, Paraguay prohibió durante la campaña 2000/20001 la utilización con fines comerciales de cualquier material u organismo genéticamente modificado. Asimismo, a partir de la campaña agrícola 1999/2000 autorizó a organismos especializados, la experimentación con Soja Transgénica Roundup Ready a fin de conocer los atributos agronómicos de ésta. Sin embargo, prohibió que las semillas y/o granos de soja transgénica cosechados en la campaña 1999/2000 fueran utilizados como material en la siembra.
La Resolución Nº 397, ese mismo año se tornó en el Decreto N° 10.661/2000, "Por el cual se prohíbe la utilización con fines comerciales de materiales u organismos
genéticamente modificados, durante la campaña agrícola 2000/2001". Posteriormente, se prolongó dicha disposición mediante el Decreto Nº 13.952/2001,
"Por el cual se prohíbe la utilización con fines comerciales de materiales u organismos genéticamente modificados, durante la campaña agrícola 2001/2002.
Mediante, Resolución N° 631 del Ministerio de Agricultura y Ganadería, se flexibiliza las condiciones de permiso de introducción de soja modificada genéticamente,
proveniente del evento de transformación 40-3-2 (soja RR). Sin embargo, continuó la prohibición de la utilización de los transgénicos con fines comerciales.
Sin embargo, Paraguay terminó adoptando los transgénicos y para 2011, tendría el 2,8 millones de hectáreas en soja.
3) Uruguay
Uruguay, por su parte, creó el Comité de Análisis de Riesgo de Materiales Transgénicos, dependiente del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca e
integrado por instituciones estatales. El gobierno uruguayo autorizó en 1999 la realización de varias siembras experimentales y plantó comercialmente soja transgénica en el cuarto trimestre del año 2000, cosechando en el primer trimestre del año 2001.
Para 2011, Uruguay producía el 1,3 millones de hectáreas entre soja y maíz transgénico a nivel mundial.
4) Argentina
Argentina creó en 1991, la Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria, CONABIA, entidad dependiente del Ministerio de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Nación. La CONABIA regula la introducción y liberación al ambiente de organismos genéticamente modificados.
El 25 de marzo de 1996, a través de la Resolución SAPyA, N° 167, la CONABIA autoriza la comercialización de soja transgénica Roundup Ready con tolerancia al
glifosato.
En la Argentina, la soja transgénica se usó por primera vez a nivel de cultivo comercial, en la campaña 1997/1998. Actualmente posee tres cultivos comerciales, soja, maíz y algodón transgénico, además de otros cultivos no comercializados como girasol, arroz, papa, alfalfa y trigo OGM.
En febrero de 2004, la Oficina de Biotecnología de la Secretaría de Agricultura (SAGPyA), entidad dependiente de Ministerio de Economía y Producción de Argentina,
presentó el Plan Estratégico de la Biotecnología Agropecuaria Argentina 2005-20015, que plasma el grado de consenso y aceptación por parte del Estado argentino y de las entidades privadas de biotecnología.
En 2008, ISAAA, informaba que Argentina era el segundo productor de cultivos GM en el mundo, con 19,1 millones de hectáreas en 2007, lo que representa el 17% de la superficie global de transgénicos. Según el informe de ISAAA 2011, Argentina continúa siendo uno de los principales productores de cultivos transgénicos, luego de EEUU y Brasil, con 23,7 millones de hectáreas en 2011, lo que representa el 14,8% del área global cultivada con transgénicos y un aumento del 3,5% con respecto al año anterior. 

Al 2015 Argentina continúa siendo uno de los principales productores de cultivos transgénicos, con 24,5 millones de hectáreas, luego de EEUU y Brasil. Recientemente el Servicio Internacional de Adquisición de Aplicaciones de Agrobiotecnología (ISAAA)  publicó el informe “20 años de comercialización de cultivos transgénicos en el mundo (1996 - 2015) y cultivos transgénicos destacados en 2015”, con información que muestra el aumento de la cantidad de hectáreas sembradas con cultivos transgénicos, superficie que pasó de 1,7 millones de hectáreas en 1996 a 179,7 millones en 2015. 

 
v) BIOTECNOLOGÍA AGRÍCOLA EN MÉXICO
Desde los años ochenta, México ha desarrollado una destacada red de investigación en biotecnología. Aproximadamente el 60% de las organizaciones públicas y
académicas involucradas se establecieron a partir de 1985.  El Instituto de Biotecnología de la UNAM (IBT), el Centro de Investigación y Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (CINVESTAV) y el Departamento de Biotecnología del Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY) son algunos ejemplos de los centros de investigación que realizan trabajos de primer nivel. La institución responsable de la regulación en México de los organismos genéticamente modificados, es la Comisión Intersecretarial de Bioseguridad y Organismos Genéticamente Modificados (CIBIOGEM). Dicha Comisión agrupa a seis Secretarías de Estado y al CONACYT.
Desde 1995 la Secretaría de Salud de México ha aprobado algunos productos biotecnológicos para consumo humano, por considerarlos inocuos, estos son: en 1995
Jitomate (Lycopersicum esculentum) de maduración retardada Gen de poligalacturonasa del jitomate en antisentido; 1996 Papa (Solanum tuberosum) resistente a la catarinita de la papa; Gen Cry IIIA de Bacillus thuringiensis subsp. tenebrionis; 1996 Algodón (Gossypium hirsutum) resistente a insectos lepidópteros Gen Cry I (C) de Bacillus thuringiensis subsp. kurstaki; 1996 Canola (Brassica napus) resistente al herbicida glifosato Gen 5-enolpiruvilshikimato-3- fosfato sintetasa de Agrobacterium sp. cepa 4 1996 Jitomate (Lycopersicumesculentum) de maduración retardada Gen de poligalacturonasa con actividad reducida, del jitomate;1996 Soya (Glycine max L) resistente al herbicida glifosato Gen 5-enolpiruvilshikimato-3- fosfato sintetasa de Agrobacterium subsp. cepa 4;1998 Jitomate (Lycopersicum esculentum) de maduración retardada Fragmento del gen de la aminociclopropano ácido carboxílico sintetasa del jitomate;1999 Canola (Brassica napus) resistente al herbicida glufosinato de amonio Gen de fosfinotricina acetil transferasa de Streptomyces viridochromogenes; 2000 Algodón (Gossypium hirsutum) resistente al herbicida glifosato Gen EPSPS de Agrobacterium spp. cepa CP4; 2001 Canola (Brassica napus) resistente al herbicida glufosinato de amonio Gen de fosfinotricina acetil
transferasa de Streptomyces viridochromogenes; 2001 Papa (Solanum tuberosum) resistente a la catarinita de la papa y al virus del enrollamiento de la hoja de la papa Gen Cry IIIA de Bacillus thuringiensis supsp. tenebrionis y gen de la replicasa del virus PLRV; 2001 Papa (Solanum tuberosum) resistente a la catarinita de la papa y al virus de la papa Gen Cry IIIA de Bacillus thuringiensis supsp. tenebrionis y gen de la cápside del virus PVY; 2002 Algodón (Gossypium hirsutum) resistente a insectos lepidópteros Gen Cry IA(c) de Bacillus thuringiensis subsp. kurstaki HDy tolerante al herbicida glifosato 73 y gen CP4 EPSPS de Agrobacterium sp. cepa CP4
Fuente: www.ssa.gob.mx 
VI) CONCLUSIONES
1) La productividad y los paliativos al hambre mundial, es la razón fundamental para utilizar organismos genéticamente modificados en la agricultura. Los cultivos transgénicos, contribuyen a aumentar la productividad de la agricultura, lo que conllevaría a engrandecer la riqueza del Perú.
2) La productividad aumenta con el cultivo de organismos genéticamente modificados:
 Este es el caso de Brazil, segundo productor mundial con 30,3 millones de hectáreas (soja, maíz, algodón),
 Este es el caso de Argentina, tercer productor mundial de organismos genéticamente modificados, con una producción de 23,7 millones de hectáreas para 2011 (soja, maíz, algodón).
 E indudablemente, el caso de EE. UU con 69 millones de hectáreas de organismos genéticamente modificados, entre soja, maíz, algodón, alfalfa, papaya, remolacha, calabacín.
3) La biotecnología ha sido empleada incluso en países considerados megadiversos como es el caso de Brasil, México y Colombia (0,05 millones de hectáreas de algodón transgénico). A la fecha no se conocen casos en que se haya perdido la biodiversidad en dichos países, sino más bien, que ha beneficiado la productividad de sus cultivos, haciéndolos más amigables al medioambiente, además de beneficiar su economía.
Resaltamos las conclusiones de la Academia Nacional de Ciencias, Ingeniería y Medicina de Estados Unidos quien ha realizado una exhaustiva revisión de estudios científicos publicados desde hace 30 años, cuando se comenzaron a usar maíz, soja y otros cultivos transgénicos. El estudio afirma que los organismos genéticamente modificados son inocuos y que no reduce la diversidad ni vegetal ni de insectos en los campos donde se plantan e incluso a veces la aumentan. 
nceballos@bc.org.ar
La autora es Máster en Administración de Empresas de la Universidad Americana de Asunción- Paraguay; Abogada titulada de la Pontificia Universidad Católica del Perú y especialista en Medio Ambiente en el Post-grado de la Universidad Católica Argentina.
Fue Asesora Técnica Principal en el proyecto B.I.D. ATN/MT 6539-PR – Paraguay; Directora Ejecutiva del Proyecto USAID N° 527-0356 – Perú y Secretaria Ejecutiva del proyecto BID PER/96/003 – Perú.
Actualmente trabaja como Coordinadora del Grupo Biotecnología en Buenos Aires, Argentina.
PREFACIO
El Perú es un país mega-diverso, está entre los 5 países de mayor diversidad de la Tierra, por su variedad de ecosistemas, organismos vivos, de recursos genéticos nativos. Posee una muy alta diversidad ecológica de climas, de pisos ecológicos y zonas de producción, y de ecosistemas productivos. En superficie de bosques tropicales es el segundo país en América Latina (después de Brasil) y el cuarto a nivel mundial, y posee el 13% de los bosques amazónicos.
Es un país privilegiado en biomas únicos, de los que posee una gran parte y que le otorgan ventajas comparativas a nivel mundial. Por esta alta diversidad biológica el Perú es considerado uno de los países de máxima megadiversidad a nivel mundial, junto con Brasil, China, Colombia, Costa Rica, Ecuador, India, Indonesia, Kenya, México, Perú, Sudáfrica y Venezuela. Además es uno de los centros más importantes de recursos genéticos, conocidos como “Centros de Vavilov”, a nivel mundial, por el alto número de especies domesticadas originarias de esta parte del mundo.
La característica de país mega-diverso, es una oportunidad para enrumbar un verdadero desarrollo sostenible y genera una gran responsabilidad para con toda la humanidad, pues formamos parte de más del 70% de toda la biodiversidad del planeta. Debemos mantener esta biodiversidad: protegerla, aprovecharla y preservarla.
Estamos convencidos de que la biotecnología, la producción limpia sustentada en la protección del medio ambiente sin perder de vista la productividad, utilizando y protegiendo nuestros recursos genéticos, nuestra riqueza nativa, dará lugar al desarrollo sustentable que requiere nuestro país. La biotecnología basada en lo nacional es el negocio del Perú, de sus científicos y de las comunidades que conservan conocimientos y variedades.
La biotecnología ha sido empleada con éxito, e incluso en países considerados mega-diversos como es el caso de Brasil, México y Colombia. Protejamos nuestra loable situación de país mega-diverso, pero también aprovechémoslo sostenidamente, protejamos nuestro medio ambiente, no perdiendo de vista el progreso de nuestro país. Por ello, el presente trabajo analiza la adopción de cultivos transgénicos a nivel mundial y especialmente de casos cercanos a nosotros y la experiencia que se tiene de cada uno de ellos.
El Estado peruano ha sido muy cauteloso con la irrupción de la biotecnología, sin
embargo, también tiene el deber de buscar alternativas que impliquen su desarrollo
sostenible.
I.- INTRODUCCIÓN A LA BIOTECNOLOGÍA
1) Concepto de Biotecnología
La Biotecnología es definida por el Convenio sobre Diversidad Biológica (CDB), como
«toda aplicación tecnológica que utilice sistemas biológicos y organismos vivos o sus
derivados para la creación o modificación de productos o procesos para usos
específicos». Esta definición incluye las aplicaciones médicas e industriales, así como
muchos de los instrumentos y técnicas habituales en la agricultura y la producción de
alimentos.
La FAO divide el concepto de biotecnología, definiéndola en sentido amplio y sentido
estricto. En sentido amplio, la noción de biotecnología abarca muchos de los
instrumentos y técnicas que se usan normalmente en la agricultura y la producción de
alimentos. Interpretada en un sentido más estricto, que considera las nuevas técnicas
de ADN, la biología molecular y las aplicaciones tecnológicas reproductivas, la
definición comprende una gama de tecnologías diferentes, como la manipulación y
transferencia de genes, tipificación del ADN y clonación de plantas y animales.
La biotecnología, en otras palabras, consiste en la utilización de organismos vivos, de
sistemas y procesos biológicos, para crear nuevos productos con aplicación industrial.
Con esta misma tecnología básica, desde antiguo la humanidad ya había creado el
pan, el yogurt y la chicha.
Los llamados transgénicos u organismos genéticamente modificados, han generado
récord de aceptación por parte de agricultores, por el fantástico nivel de productividad,
suscitando diversas posiciones y políticas de Estado, como es el caso del Mercosur,
quien actualmente detenta una política legislativa y económica más homogénea.
2) Biotecnología Agrícola
La biotecnología agrícola se refiere a la aplicación de las técnicas de la ingeniería
genética al mejoramiento de los cultivos, con el objetivo de generar beneficios para el
productor agropecuario, el consumidor, la industria, la salud animal y humana, y el
medioambiente.
Entre sus aplicaciones se encuentran la obtención de plantas tolerantes a herbicidas,
resistentes a insectos y enfermedades, así como plantas que pueden sobrevivir mejor
en suelos salinos, a bajas temperaturas o en ambientes con lluvias escasas. También
se incluye la obtención de alimentos más nutritivos o más saludables, frutos que
resistan mejor al transporte y almacenamiento, así como plantas productoras de
moléculas de uso farmacológico, biopolímeros o destinadas a la producción de
lubricantes o biocombustibles.
Las nuevas variedades vegetales obtenidas por ingeniería genética son los llamados
cultivos transgénicos u organismos genéticamente modificados. El uso de estas
nuevas tecnologías permite aumentar la competitividad de países agroexportadoras,
incrementando los rendimientos, disminuyendo los costos y aumentando la seguridad
de la cosecha.
3) La Biotecnología y el Desarrollo Sostenible
El principio de “desarrollo sostenible” está definido en los Principios 3, 4, 8, 20 y 21 de
la Declaración de Río. Se define en el Principio 8, afirmándose que “para alcanzar el
desarrollo sostenible y una mejor calidad de vida para todas las personas, los estados
deberían reducir o eliminar las modalidades de producción y consumo insostenible, así
como fomentar políticas demográficas apropiadas”.
Asimismo, lo encontramos en Perú, en los artículos 67º, 68º y 69º de la Constitución
Política de 1993.
La biotecnología y el desarrollo sostenible están estrechamente vinculados, por
cuanto, el desarrollo sostenible no podría llevarse a cabo sin el aporte de la
biotecnología. Tan es así que, importantes organizaciones mundiales destacan el
aporte de la biotecnología en la productividad y el desarrollo sostenible.
Al respecto, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la
Alimentación (FAO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirman que: “La
biotecnología proporciona herramientas potentes para el desarrollo sostenible de la
producción agrícola y alimenticia. La biotecnología puede ser de gran ayuda para
satisfacer las necesidades de una población en expansión y cada vez más urbanizada
del nuevo milenio.”
Un estudio del National Center for Food and Agricultural Policy (Centro Nacional de
Política Alimentaria y Agrícola) muestra que seis cosechas biotecnológicas cultivadas
en Estados Unidos (soja, maíz, algodón, papaya, calabaza y canola) producen
alrededor de 2.000 millones de kilogramos más de alimentos y fibras en igual número
de hectáreas sembradas con cultivos convencionales, mejoran el ingreso de las
explotaciones agrícolas en 1.500 millones de dólares y reducen el uso de plaguicidas
en 46 millones de libras.
4) Beneficios de la Biotecnología
La biotecnología mejora la productividad, lo que provoca un descenso de los costos de
producción. La propia Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la
Alimentación (FAO) resalta la contribución de la Ingeniería Genética o Biotecnología
en el aumento de la producción y de la productividad. Existen evidencias además, de
que los progresos en los sectores de la biotecnología podría fomentar el crecimiento
económico en los países en vías de desarrollo. Es más, reconoce que la ingeniería
genética puede contribuir a elevar la producción y productividad en la agricultura,
silvicultura y pesca. Puede dar lugar a mayores rendimientos en tierras marginales de
países donde actualmente no se pueden cultivar alimentos suficientes para alimentar a
sus poblaciones. Existen ya ejemplos de la ayuda que la ingeniería genética presta
para reducir la transmisión de enfermedades humanas y de los animales gracias a
nuevas vacunas. Se ha aplicado la ingeniería genética al arroz para que contenga
provitamina A y hierro, lo que mejora la salud de muchas comunidades de bajos
ingresos. Proporcionan también nuevos métodos de investigación que pueden
contribuir a la conservación y caracterización de la biodiversidad. Las nuevas técnicas
permitirán a los científicos reconocer y centrar los esfuerzos en lugares de caracteres
cuantitativos para incrementar así la eficiencia del mejoramiento genético en relación
con algunos problemas agronómicos tradicionalmente inabordables, como la
resistencia a la sequía o mejores sistemas radiculares.
Entre los organismos que han manifestado su respaldo a la biotecnología o a la
ingeniería genética agrícola se encuentran, la Agencia de Protección Ambiental de los
EE.UU.(EPA); la Dirección de Alimentos y Medicinas de los EE.UU.(FDA); el Programa
de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA); la Organización de las
Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO); la Organización Mundial
de la Salud (OMS); la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico
(OECD), entre otras renombradas organizaciones.
Las cosechas provenientes de la biotecnología aumentan la calidad y la cantidad
nutricional de suministros de alimentos, tienen la promesa de mejorar la salud pública
y reducir la mortalidad a nivel mundial. Los cultivos transgénicos, OGM o
biotecnológicos, más que los

 

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